El deporte mexicano se ha visto afectado por el problema sanitario que representa la influenza porcina, pero la pregunta es ¿basta con cerrar los estadios a la afición? ¿No se tiene que cuidar también a los futbolistas? ¿Debe seguir el torneo, pese a los problemas de salud que se viven en el país?
Y es que los futbolistas tienen que entrenar al aire libre, transportarse en aviones que pudieran estar congestionados, además de relacionarse al salir de un vestuario.
Es un duro cuestionamiento el que viven los dirigentes del futbol mexicano y es que representa una gran cantidad de dinero el sólo hecho de posponer un momento el torneo, el cual está a punto de llegar al final y en especial a la Liguilla.
